Descubre Arequipa con nuestros tours personalizados a pie por el centro histórico, donde visitarás algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad, como la Iglesia de la Compañía de Jesús, el Fundo El Fierro, el Puente Bolognesi, el Monasterio de Santa Catalina, entre otros.
RUTA
Punto de encuentro
En tu hotel, siempre y cuando que tu hotel se encuentre muy cerca de la plaza de Armas de Arequipa. En el momento que estés listo, serás trasladado al primer punto de este tour: el Puente Bolognesi.
Si deseas mayor información, te invitamos a revisar la pestaña Detalles y Notas.
Puente Bolognesi
El actualmente conocido como Puente Bolognesi, cuya construcción se inició en 1577, cumplía un propósito fundamental: servir como acceso a la ciudad de Arequipa y como conexión directa con la ciudad de Lima y el mar. Su importancia fue vital no solo por erigirse sobre la arteria principal de la ciudad —el río Chili—, sino también porque este punto, ayer como hoy, se encuentra flanqueado por los antiguamente llamados tambos, centros de abasto clave tanto en la época colonial como en la prehispánica, lo que evidencia su relevancia incluso antes de la llegada de los españoles.
El autor de esta obra fue el arquitecto Juan de Aldaná Duró, quien, tras culminar la construcción en 1608, bautizó al lugar como «Puente Real«, también conocido como Puente Viejo. Este nombre respondía a la solidez de su estructura original, edificada con piedra y sillar volcánico. En la actualidad, el puente conserva esta composición, aunque se le incorporaron refuerzos de hormigón y acero con el objetivo de garantizar mayor soporte y durabilidad, preservando así su esencia original.
El nombre de Puente Real fue sustituido en 1884 por el de Puente Bolognesi, en homenaje al prócer de la historia peruana Francisco Bolognesi, héroe destacado durante la Guerra del Pacífico.
¿Razones para cruzar este puente? Ahora tienes más de una…
Antiguo hotel Los Tambos – visita exterior
Mencionar el término “Tambo” no es simplemente pronunciar el nombre de un hotel; esta palabra, que a simple vista parece común, encierra un significado mucho más profundo que el que podría asociarse únicamente a un hospedaje.
Los tambos —término proveniente de la palabra quechua tampu— existieron desde mucho antes de la época incaica y su origen incluso se vincula con lo mítico. Así lo mencionan Garcilaso de la Vega en «Los Comentarios Reales» y Guamán Poma de Ayala, quienes sostienen que fue desde estos espacios conocidos como tampus que emergieron Manco Cápac y los Hermanos Ayar, fundadores del Imperio Inca.
En cuanto a su función, los tambos fueron estructuras fundamentales del Imperio Inca, estratégicamente ubicadas a lo largo del Qhapaq Ñan. Cumplían múltiples propósitos: servían como lugares de descanso para el inca y sus séquitos, así como centros de acopio y almacenamiento de alimentos. Además, a estos espacios se les atribuye un rol clave en el éxito de la expansión del Imperio, especialmente si se considera que Arequipa era un punto estratégico que conectaba la costa central con el altiplano, enlazando el sur del Perú con el importante centro religioso de Pachacamac.
En esta zona se registraron alrededor de once tambos, y el que visitarás formó parte de estos centros vitales durante la expansión inca. Desde el exterior, con sus muros de piedra y sillar volcánico, descubrirás que este sitio fue recuperado entre los siglos XX y XXI, debido a su enorme valor patrimonial para Arequipa. Precisamente por esta razón, en 1991 fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación.
Plaza de Armas de Arequipa
Visita la Plaza de Armas y conoce la historia de los principales atractivos que la rodean:
- Catedral de Arequipa (visita exterior), cuyo origen se remonta a 1541, cuando funcionó inicialmente como una iglesia parroquial. Sobre esta base se erigió la catedral colonial, cuya construcción se consolidó en el siglo XVII. No obstante, su historia ha estado marcada por episodios de desastre y resiliencia, ya que en 1844 un incendio destruyó gran parte de la edificación. Este hecho no fue definitivo, pues gracias al esfuerzo y la fortaleza del pueblo arequipeño, el templo fue reconstruido tras el terremoto de 1868, adquiriendo la monumentalidad que hoy lo caracteriza, con sus dos imponentes torres, un reloj de origen londinense y una simbólica representación que expresa la victoria del bien sobre el mal: un demonio vencido por lo sagrado.
- Los Portales de Arequipa (visita exterior), construidos entre los siglos XVII y XVIII con sillar volcánico, material emblemático de la arquitectura colonial de la ciudad. Más que simples corredores, estos portales han sido testigos de la evolución histórica de Arequipa, pasando de ser espacios comerciales coloniales a símbolos de resistencia frente a desastres naturales. Su solidez ha permitido que permanezcan en pie pese a numerosos terremotos, convirtiéndolos en parte esencial del Centro Histórico de Arequipa, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, como expresión viva de la antigua Ciudad Blanca.
- Iglesia de Nuestra Señora de la Merced (visita exterior), cuyos orígenes datan del siglo XVII, levantada por la orden de los Mercedarios tras su llegada a la región. Destaca por su fachada, donde se fusionan armónicamente los estilos barroco y mestizo. Otro aspecto fundamental de este templo es la profunda devoción a la Virgen de la Merced, considerada patrona y protectora de la ciudad. La tradición sostiene que la resistencia de Arequipa frente a los reiterados terremotos a lo largo de su historia se debe a su amparo, razón por la cual esta iglesia se consolida como un importante referente espiritual y arquitectónico del centro histórico.
- Pileta de bronce, presente desde los primeros años de la ciudad, coronada por una escultura conocida como el “Tuturutu”. Esta figura, más que un elemento ornamental, representa a un personaje de baja estatura vinculado a la tradición oral, considerado mensajero o chaski al servicio del Inca Mayta Cápac. Su nombre provendría del sonido del cuerno que utilizaba para transmitir los mensajes a los ayllus. La leyenda cuenta que, tras cumplir incansablemente su labor, quedó petrificado por el intenso frío en el centro de la plaza, convirtiéndose desde entonces en el protector simbólico de la ciudad de Arequipa.
Iglesia de la Compañía de Jesús – visita interior
Tras la fundación de la ciudad de Arequipa, se establecieron las primeras órdenes religiosas, entre ellas los dominicos, mercedarios, franciscanos y agustinos; sin embargo, no fue sino hasta el año 1573 que, con la llegada de los padres José de Acosta, Luis López y Gonzalo Ruiz desde Cusco, se dio inicio a la incorporación de una sede jesuita en Arequipa. Fue así que, en 1578, se construyó el primer templo de la Compañía de Jesús a partir de los planos elaborados cinco años antes por el arquitecto Gaspar Báez. No obstante, esta edificación tuvo una corta duración, ya que colapsó en 1582 a causa de un terremoto.
Ocho años más tarde, el hermano jesuita Diego Felipe asumió la responsabilidad de retomar el proyecto y, haciendo uso de los mismos planos de Gaspar Báez, inició la reconstrucción del templo sobre los remanentes de la primera estructura, esta vez dedicado al apóstol Santiago.
Aunque pueda parecer de antología, existen registros de un tercer resurgimiento en el siglo XVII, lo que indica que la segunda construcción también colapsó. La tercera y definitiva reconstrucción del templo se concluyó en 1667, año en el que Esteban Lara incrustó una cruz en el chapitel de la torre.
La estructura actual de esta iglesia se ha convertido en una obra de gran complejidad artesanal. Los alarifes arequipeños tallaron cada muro en sillar blanco, consolidándola como el máximo exponente del barroco andino, un estilo que influyó de manera decisiva en la edificación de los templos que rodean Arequipa y que refleja la resiliencia arquitectónica de la Compañía de Jesús.
La portada lateral de la Iglesia de la Compañía de Jesús constituye uno de los mayores ejemplos del más antiguo arte mestizo. Fue diseñada y construida por el maestro cantero Simón Barrientos en 1654 y continúa siendo, hasta hoy, la mejor expresión del estilo mestizo arequipeño, siguiendo los lineamientos de las iglesias renacentistas europeas del siglo XVII.
Casonas coloniales — visita exterior
Te preguntas, ¿de dónde nace el famoso estilo del “Barroco Arequipeño”? Tanto este estilo como la historia incrustada en la cultura arequipeña tienen su origen el 15 de agosto de 1540, fecha en la que Arequipa es refundada por Francisco Pizarro como ciudad hispana. Hasta el día de hoy, la ciudad exhibe casonas coloniales que pertenecieron a familias notables durante la ocupación española; cada una de ellas, así como sus barrios, es considerada una joya arquitectónica que fusiona estilos europeos —como el barroco y el renacentista— con materiales locales, especialmente el sillar blanco volcánico, dando origen al estilo mencionado al inicio de este párrafo.
Podrás apreciar patios internos, fachadas sobrias, balcones tallados y chimeneas construidas en piedra y sillar blanco volcánico, elementos que contrastan la vida de la élite virreinal y republicana sobre los remanentes de una Arequipa que aún mantiene viva la esencia del momento en que el Inca Mayta Cápac exclamó: ¡Arí, quepay!, frase en quechua que en español significa ¡aquí nos quedamos!.
Plaza San Francisco
Tras la fundación de la Villa de la Asunción de Nuestra Señora de Valle Hermoso, es decir, Arequipa, en 1540, se consolidó la Plaza San Francisco como un punto vital dentro del corazón histórico y barrial de la Ciudad Blanca. Esta plaza, trazada por el arquitecto Garci Manuel de Carbajal, fue considerada desde sus inicios un importante centro religioso y comercial, cuya tutela recaía sobre el monumental Convento de San Francisco, ícono colonial de arquitectura barroca y poseedor de valiosas obras de la Escuela Cusqueña. En conjunto con su plazoleta y el cercano Museo Municipal, conforma un espacio esencial de tradición, vida cotidiana y actividad turística.
El origen etimológico de esta plaza deriva de la llegada y posterior asentamiento de los frailes franciscanos, quienes fundaron su imponente templo y consolidaron su importancia como gremio eclesiástico. Con el transcurso del tiempo, el espacio sufrió diversas transformaciones; su cercanía al Mercado San Pedro y a la antigua estación del tren favoreció que se convirtiera en un punto de intensa actividad comercial, informal y de tránsito público.
Actualmente, la plaza se presenta como un espacio tranquilo, rodeado de áreas verdes y una fuente que armonizan con la monumentalidad de la iglesia, aportando un mayor valor cultural e histórico al entorno.
Fundo El Fierro
Un edificio de estilo neoclásico, cuya construcción culminó en el año 1803, se alza a pocos pasos de la Plaza San Francisco: Fundo El Fierro, un lugar que atravesó diversos cambios de uso a lo largo del tiempo hasta convertirse en uno de los centros artesanales más representativos de Arequipa.
La historia de este fundo —término empleado para designar un terreno destinado originalmente a actividades agrícolas— se remonta a su construcción inicial como sede de un colegio que, con el paso de los años, sufrió abandono y episodios trágicos. Nos referimos al antiguo Colegio de Educandas, considerado el primer colegio femenino de Arequipa. En 1803, el presbítero Jorge Antonio del Fierro y Velarde cedió parte de su propiedad para la fundación de esta institución educativa. Pese a los esfuerzos por consolidarla, el colegio dejó de funcionar tras una serie de acontecimientos adversos, entre ellos el fallecimiento de su rector Fernando Arce y Fierro en 1847. La escasez de registros oficiales dificulta reconstruir con precisión esta etapa; sin embargo, este vacío se ve reflejado en la limitada continuidad de la educación femenina en Arequipa durante las décadas posteriores del siglo XIX.
Tras el terremoto ocurrido en 1868, el inmueble fue reconstruido y, en 1891, pasó a funcionar de manera provisional como cárcel pública de varones, sumando un nuevo capítulo a su compleja historia. Décadas más tarde, en 1980, el recinto fue revalorizado y adaptado para albergar el Museo Histórico Municipal “Guillermo Zegarra Meneses”, dando origen al actual Centro Artesanal Fundo El Fierro. Desde entonces, han sido los artesanos quienes han consolidado la memoria viva del lugar, manteniendo activa su feria artesanal por más de cuatro décadas.
Monasterio de Santa Catalina — visita interior
Este monasterio inició su construcción en 1579, gracias al financiamiento de Doña María de Guzmán, joven viuda perteneciente a la nobleza española, quien destinó su fortuna a la fundación de un espacio religioso femenino en la ciudad de Arequipa. Con el paso del tiempo, el recinto fue ampliándose hasta consolidarse como uno de los complejos monásticos más importantes del Virreinato del Perú, destacando por su organización interna y su marcado carácter autosuficiente.
Durante la época colonial, el monasterio llegó a albergar a más de 450 mujeres, en su mayoría monjas españolas de alta alcurnia, hijas de familias influyentes que veían en la vida claustral una opción acorde a su estatus social. Junto a ellas convivían mujeres de origen humilde, quienes encontraban en el monasterio un espacio de protección, alimento y estabilidad, a cambio de consagrar su vida al catolicismo mediante el servicio religioso. Esta marcada estratificación social al interior del convento refleja, hasta el día de hoy, las dinámicas sociales y económicas propias del periodo colonial en el sur del Perú.
Lugar de finalización del tour
Este tour a pie termina muy cerca de la plaza de Armas, a 5 minutos a pie.
PRECIO
Los precios mostrados en la tabla son:
- Por persona en dólares americanos ($).
- Pers. = personas.
| Pers. | Visita guiada privada |
|---|---|
| 1 | $60 |
| 2 | $30 |
| 3 | $25 |
| 4 | $20 |
| 5 | $18 |
DETALLES
Tipo de tour: 100% privado.
Horarios:
- Todos los días: 09:00 a 11:30.
- Lunes a sábado: 14:00 a 16:30.
- Otros horarios disponibles bajo petición.
Idioma:
- Español, inglés.
- Otros idiomas:
- Disponible bajo petición.
- Los precios variaran.
Accesibilidad: No es apto para personas de movilidad reducida.
Incluido:
- Guía profesional.
- Recogida desde tu hotel.
No incluido:
- Tickets para el monasterio: 45 soles pp.
- Propinas (opcional).
- Transporte vehicular.
- Drop-off en tu hotel.
¿Qué llevo?
- Suéteres o chaquetas.
- Zapatos antideslizantes.
- Impermeables.
- Gorras o sombreros.
- Protector solar.
- Gafas de sol.
- Una botella de agua.
- Moneda local para tus entradas.
WhatsApp:
NOTAS
Recogidas y horarios
- Las recogidas son puntuales.
- Las recogidas aplican únicamente para hoteles ubicados en el centro histórico, a poca distancia de la Plaza de Armas.
- Organizaremos todas las recogidas un día antes de tu tour.
- La hora de finalización del tour sigue siendo aproximada; sin embargo, haremos nuestro mejor esfuerzo para terminar el tour según lo programado.
Descuentos en los tickets de ingreso
Los niños, menores de edad, estudiantes y peruanos pueden recibir descuentos, pero se requiere mostrar una identificación oficial.
- Niños y menores: Trae sus pasaportes oficiales para demostrar su edad.
- Estudiantes: Trae tu pasaporte oficial y una identificación emitida por el gobierno.
- Peruanos: Trae tu documento de identidad oficial.
Operatividad e itinerario
Este tour está sujeto a variaciones sin previo aviso, debido a condiciones climáticas, huelgas y cualquier otro evento que no permita la operación normal del tour. También consulta nuestros términos.
CANCELACIONES
La cancelación del tour es gratuita siempre que lo hagas con al menos 48 horas de antelación, en caso contrario te cobraremos el 100% del precio del tour. También consulta nuestros términos.
RESEÑAS
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